Quiubo mis amigos, cuates, valedores, cuadernos, camaradas, compadres, brothers, manos, viejos y demás como se suele decir o solemos decirnos, pues nada aquí empezando la semana y con ello una nueva entrada de este su blog, si no de cabecera, al menos frecuente jejejeje. En esta ocasión quisiera tocar un tema que yo creo que para algunos, y entre ellos incluyome, tiene cierta o mucha reelevancia y eso es la trascendencia, no entraré en pendejadas etimológicas del origen de la palabra y demás, sólo mencionar que a grandes rasgos la trascendencia pues es ir más allá, incluso después de la muerte.
No hablo de ser inmortal, físicamente hablando, pero si en ser inmortal a través de las personas que saben quien eres o quien fuiste en este caso. Muchas veces escuchamos aquella frase de que.... Las personas mueren realmente cuando dejamos de pensar en ellas y las olvidamos. Teniendo en cuenta esta idea me percaté que yo estoy lejos de trascender en esta vida, aunque claro lo sigo intentando, pero porque digo esto? por la sencilla razón de que la gente con la que yo crecí, en el barrio de mi niñez me ubican, saben quien soy, pero NO MI NOMBRE, y es que cada que me ven me llaman por el nombre de mi hermano, claro que él es cosa aparte, es la antítesis de lo que soy yo, muchos de ustedes, los que me conocen, saben que de entrada soy callado y tranquilo, serio, ya después si soy un desmadre pero de entrada siempre ha sido esa mi manera de ser, mi hermano es todo lo contrario, es mucho más sociable que yo.
Me puso a pensar en sí de verdad mi paso por esta vida ha sido, sino desapercibido, quizás poco notado por algunas personas, no lo sé y ni pienso mortificarme por ello, uno vive y hace lo que puede y mientras viva en el recuerdo de alguno, en algunas letras de estás que ahora puedes leer y con uno que me recuerde con eso me doy por bien servido, pues habré alcanzado la trascendencia.
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